Pobre niña... Tan inocente... ¿Aún sigues creyendo en algo parecido a los denominados cuentos de hadas? Ven cariño,  voy a contarte algo: Todo eso a lo que tú llamas amor no es como tus papás te lo contaron, ni como te lo pintan en las películas de las princesas de  Disney.  El amor es crueldad, hipocresía... En fin, todo es una farsa.

Inténtalo, si quieres: abre tu corazón a tu príncipe azul, dile que le amas y deja que él te diga que te ama. Siéntete querida y, luego, intentad ser felices; Un mes, dos meses... un par de años... todo genial pero, ¿Qué hay después? Yo te lo diré: nada.

Tu hombre se va a cansar de ti, preciosa. Te habrás hecho vulnerable, hasta el punto de que vas a sentirte dominada por tu amado príncipe azul. Podrá jugar contigo. Podrá jugar con tus emociones, con tu cuerpo... Cuéntame, preciosa mía, ¿Qué harás  entonces? Llorarás, sufrirás... resumiendo, vas a ser infeliz.

Ambas sabemos que a mí eso nunca me podrá ocurrir, mi corazón es de hielo. Yo, como ya te dije una vez, domino a los hombres, y no quiero pasar la vida atada junto a uno de ellos. Tú vivirás en tu palacio de color rosa. Sí, aparentarás ser feliz cuando yo aparente no serlo, pero las cosas no van a ser así. Tarde o temprano te van a romper el corazón, te van a abrir los ojos y vas a sentirte desgraciada y traicionada.

Ah, y quiero decirte otra cosa: por las noches, en la cama, tu marido quedará insatisfecho con lo que le vas a dar. Ya se habrá aburrido de ti. Entonces pensará: "Joder, ojalá volviera a encontrarme con la mujer a la que me tiré sin apenas conocerla. Ella sí que sabía cómo hacer feliz a un hombre".

Puede que yo sea una niñata engreída, y puede que nunca deje de serlo. Y es cierto, tal vez no pueda sentirme orgullosa de muchas cosas, pero sé que jamás nadie me hará sufrir, nadie va a romper mi corazón. Voy a vivir una vida en el que el placer predominará al sufrimiento, y aunque te parezca difícil de creer, no quiero nada más. 

 

Thirsty girl.